martes, 20 de marzo de 2012

Recordando: compromiso

Un compromiso es el colmo de la libertad, el amor necesita libertad si no se convierte en esclavitud. Es tener cada uno su propia vida, que es suya, y construir junto al otro una vida común en la que entren los dos y los que vengan.

El compromiso es poder decir al otro te quiero más que a nada pero necesito hacer cosa sin ti, o te quiero más que a nada y por eso necesito hacer cosas contigo.

El compromiso es negociar usando la cabeza y nunca el estómago porque amar se ama con la cabeza, con la razón y no con el estómago. El amor se cultiva todos los días, no en gestos grandes sino en todas las cosas pequeñas, en las cosas ordinarias del día a día, en hacer que la rutina no sea rutinaria. El amor es querer lo mismo que el otro y no desear lo mismo siempre.

El compromiso, el amor es tumbarse en la misma hamaca y poder tumbarse en hamacas diferentes cuando uno quiere su espacio, es vivir en la misma casa pero tener un espacio propio que le permita a uno querer siendo él mismo junto con el otro.

El compromiso es cuidar al que quieres cuando está enfermo y darle dolores de cabeza cuando está sano. Es mirarle a la cara y decirle que le quieres por lo que es y no solo por lo que te da. Es hacer proposiciones "deshonestas" como si fuera un desconocido y tener sexo como si fuera el único ser sobre el planeta. Es decirle "te has portado mal por esto" pero "eres lo mejor que me ha pasado en la vida".

El compromiso es separación, unión, distancia, cercanía, pobreza, riqueza, es ser feliz por terminar el mes con mil euros en el banco y ser igualmente feliz por acabarlo con una sola moneda de euro.

El compromiso es compartir los éxitos del otro, estar incondicionalmente con él en los fracasos y apoyarle en sus proyectos aunque parezcan descabellados. Apoyar siempre, aconsejar lo imprescindible. Hablar, comunicarse, desear, mirar en la misma dirección pero no uno delante del otro sino en paralelo. Tenerle lejos y echarle de menor, tenerle al lado y echarle igualmente de menos.

3 comentarios:

  1. SNIF SNIF QUE BONITO..... ESTO ES DIFICIAL DE CONSEGUIR VERDAD?

    BESOS....

    7777

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que se quiere con el corazón, no con la cabeza, el corazón es ese ser irracional que siempre quiere llevarte directo a todas partes sin preguntarse, por qué? Seguramente animado por el estómago, que se apunta a toda revuelta. Finalmente la Cabeza debe gobernarlo todo, aunque a veces de la sensación de reprimir a sus "SÚBditos". El problema de que la cabeza contradiga al corazón es que éste puede voverla loca... ;) Pero comparto tu visión del compromiso.

    ResponderEliminar

Archivo del blog