jueves, 24 de noviembre de 2011

Del arte de escribir como tarea de la vida

¿Realmente hay que aprender a escribir? Aún no lo tengo muy claro. Yo creía que esto de escribir era como el pintar: que hay que nacer con un talento para ello. En cierta medida, considero que es así: no todas las personas son capaces de expresarse escribiendo  y si son capaces no todas consiguen hacerlo con claridad y belleza.

Uno nota, a medida que su vida pasa, que tiene más cosas de las que escribir y esto prueba que, en gran parte, la escritura es sino enteramente autobiográfica, por lo menos, sí de experiencias que uno ha vivido. También  pueden inventarse historias pero inevitablemente siempre se mezclarán ideas, hechos, vivencias propias que son las que realmente nos proporcionan la materia prima de nuestros escritos-para escribir hay que sentir la vida, hay que disfrutar de ella-.

Todos somos escritores-en la medida que sabemos escribir- pero no todos sabemos escribir bien o, en otras palabras, no todos sabemos escribir, transmitir lo que pensamos y sentimos por escrito.

Otras personas prefieren diferentes formas de arte para expresar su intimidad como el amar, el ayudar, el besar, el compartir, el escuchar... El vivir día a día es el mayor libro que puede escribir uno porque hay personas que viven y otras que pasan de una muerte a otra muerte. Y es que el escribir, al igual que la filosofía debe ser fruto de la vida bien vivida, del goce diario de la vida, pero también del sufrimiento que nos provoca ésta que es la más sabia entre los escritores y a la que, en ocasiones, no me atrevo a retar con mis escritos pues la vida ya es sabia en esto del arte de escribir y ella misma podría tener cientos de bibliotecas solamente con los libros con los que cuenta en su haber. Ella ha escrito libros buenos, libros malos, libros largos, cortos, libros con final feliz, con final trágico e incluso libros sin final pero que nunca termina porque sus protagonistas no se lo merecen.

Y todos los que hemos escrito, escribimos o escribiremos somos meros reproductores de la imaginación de la vida porque ella, en ocasiones, no puede escribir tanto pues con esto de Internet ahora viaja más que nunca.

NOTA: Las grandes ideas, los hermosos sueños, las genialidades, la cultura, la sabiduría pero también las malas ideas, los fatídicos sueños, las grandes aberraciones culturales y la ignorancia, todas, están guardadas en los libros, en las investigaciones y reflexiones que han hecho los hombres a lo largo de la historia de la civilización. Por eso, es importante seguir investigando, seguir reflexionando, seguir aportando el propio conocimiento al desarrollo de la humanidad intentando ser más sabios-virtuosos- cada día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog